miércoles, 16 de mayo de 2018


Síntomas

-Siéntese aquí, señor.

-¿Qué habrá visto? ¿Cansancio? ¿Vejez tal vez? -pensé.
Nadie antes me había cedido su asiento en el autobús.
A través de la ventanilla vi precipitarse la lluvia desde un cielo plomizo, mientras la ventolera arrastraba las hojas amarillas en un arrítmico y frenético vals.
Caí en la cuenta de que también fuera de mí llegó el otoño.

Félix

Resultado de imagen de ceder el asiento a un viejo
Imagen:https://www.google.es

jueves, 10 de mayo de 2018


La flor

La niña se inclinó sobre la flor, apenas visible sobre el rojo profundo de la tierra. La acarició con infinita ternura y la besó con levedad de brisa. Después volvió a montar en el camello y siguió su camino. Ahora sabía que el oasis estaba cerca.

David Lagmanovich

Imagen relacionada
Imagen:https://www.google.es/

viernes, 4 de mayo de 2018


Por tonto

Dejé las rosas en un jarrón con agua en la cocina y me acosté. Clara estaba de espaladas.
“Temo perderla –me dije- : el trabajo, los amigos… Desde mañana la colmo a detalles y empezamos de nuevo.”
Cuando desperté, Clara no estaba. La puerta, abierta. Salí y llegué hasta la piscina. Allí unas rosas se desteñían en el agua.


Félix

Imagen relacionada
Imagen:https://www.google.es

viernes, 27 de abril de 2018


El que es Dios sin saberlo

En el mundo hay un señor que es Dios sin saberlo. Su poder, sin embargo, no es absoluto. Sus deseos, sus fantasías, sus más vagas intenciones se realizan de un modo que parece arbitrario por estar sujeto a leyes desconocidas, aunque naturales. Sus secreciones estomacales provocan, por ejemplo, ríos de lava de algún lugar de la tierra. Su mal humor desencadena guerras. Procesos más sutiles que tienen lugar en cada una de sus células o sus cabellos rigen la vida privada de los hombres. Ese señor no es inmortal. Cuando muera es posible que sus poderes sean transferidos a otros por nacer. También es posible que el mundo desaparezca por completo, pero eso no lo sabremos nunca.

Ana María Shua

Resultado de imagen de volcanes
Imagen:https://www.google.es

viernes, 20 de abril de 2018


No hay suplente

Cuando alguien muere en este pueblo, lo anuncian las campanas. Mientras la mayor gime lenta, la pequeña llora un contrapunto distanciado y quejumbroso. Hoy ha muerto Rufino, el campanero. Ellas han enmudecido.

Félix

Resultado de imagen de iglesia con dos campanas
Imagen:https://www.google.es

sábado, 14 de abril de 2018


La princesa y el enano

Había una vez una princesa que vivía en un palacio muy grande. El día en que cumplía trece años hubo una gran fiesta, con trapecistas, magos, payasos... Pero la princesa se aburría. Entonces apareció un enano, un enano muy feo que daba brincos y hacía piruetas en el aire. El enano fue todo un acontecimiento.
Bravo, bravo, decía la princesa aplaudiendo y sin dejar de reír, y el enano, contagiado de su alegría, saltaba y saltaba, hasta que cayó al suelo rendido. Sigue saltando, por favor dijo la princesa. Pero el enano ya no podía más. La princesa se puso triste y se retiró a sus aposentos...
Al rato, el enano, orgulloso de haber agradado a la princesa, decidió ir a buscarla, convencido de que ella se iría a vivir con él al bosque. Ella no es feliz aquí pensaba el enano. Yo la cuidaré y la haré reír siempre. El enano recorrió el palacio, buscando la habitación de la princesa, pero al llegar a uno de los salones vio algo horrible. Ante él había un monstruo que lo miraba con ojos torcidos y sanguinolentos, con unas manos peludas y unos pies enormes. El enano quiso morirse cuando se dio cuanta de que aquel monstruo esra él mismo, reflejado en un espejo. En ese momento entró la pricesa con su séquito.
Ah estás aquí, qué bien, baila otra vez para mí por favor. Pero el enano estaba tirado en el suelo y no se movía. El médico de la corte se acercó a él y le tomó el pulso. Ya no bailará más para vos, princesa le dijo. ¿Por qué? preguntó la princesa. Porque se le ha roto el corazón.Y la princesa contestó: De ahora en adelante, que todos los que vengan a palacio no tengan corazón.

Oscar Wilde

Resultado de imagen de La princesa y el enano
Imagen:https://www.google.es

domingo, 8 de abril de 2018



Mago  tramposo

Tenía una carta en la manga, pero cayó al suelo cuando Emilia, mi esposa, recogió la chaqueta para llevarla a la tintorería. Al leerla, supo de la existencia de Susanita. Fue entonces cuando me cantó las cuarenta y cuando con las diez de últimas me puso de patitas en la calle.

Félix
  1. Resultado de imagen de Mago tramposo

Imagen:https://www.google.es